Perrot traslada a Ramba, una elefanta asiática en peligro de extinción.

Por cada viaje que emprendemos, nuestra labor es llevar la mercancía sana y salva a su destino. Y si bien cada encargo –por grande o pequeño que sea­– es un compromiso, pocas veces hemos sido los portadores de una misión tan importante como trasladar a un ser vivo.

Ramba es una elefanta asiática. Ya en su vejez, ha vivo los últimos 7 años en el Parque Safari de Rancagua, esto luego de haber pasado otros 40 años de abusos y maltratos como parte de un show circense en una famosa carpa del país. Sin embargo, gracias a las gestiones de la ONG de protección animal Ecópolis y otros agentes durante el año 2012, el animal fue rescatado y acaba de ser trasladado al Santuario de Elefantes de Brasil (SEB), en Chapada dos Guimaraes, Cuibá. Allí compartirá con otras dos miembros de su especie, formando parte de una manada como todo elefante necesita.

“Dentro de los criterios de bienestar animal aplicados en el mundo para animales de cautiverio, el social destaca como uno de los más importantes. Como lleva mucho tiempo sola, esperamos que se adapte fácilmente y recupere la interacción con sus pares. De hecho, esta es una de las razones por la cual nunca estuvo en exhibición al público”, declaró Alonso Silva, veterinario del parque zoológico.

Para cumplir con nuestra misión, dispusimos de un camión camabaja, grúas crane de 80 toneladas y toda una operación logística que permitió el transporte a Ramba desde su guarida en Rancagua hasta el aeropuerto Arturo Merino Benitez en Santiago, desde donde emprendió su viaje definitivo al santuario. Esto no fue tarea fácil, pues las máquinas no solo debían ser resistentes para maniobrar una caja de más de 10 toneladas con la elefanta dentro, sino que además debían ser operadas con especial cuidado. El plan logístico implicó descargar la caja metálica en Rancagua, elevarla nuevamente para ponerla sobre el camión, conducir y supervisar el camión que transportó el animal y su equipo de cuidados hasta la capital y volver a situar la caja en la losa del aeropuerto, cumpliendo así con nuestra misión de trasladar en perfectas condiciones a un animal en peligro extinción.

La elefanta Ramba llegó a El Santuario de Elefantes durante la mañana de este miércoles 15 de octubre en perfecto estado, gracias a las gestiones de los gobiernos de Chile y Brasil, además de organizaciones y un gran equipo de profesionales entre los que nos enorgullecemos haber formato parte.

¡Mucha suerte Ramba!